Miembros del Departamento de Policía de Santa Bárbara reconocidos con los Premios H. Thomas Guerry por Desempeño Superior
El 14 de mayo de 2026, siete miembros del Departamento de Policía de Santa Bárbara fueron galardonados con el Premio H. Thomas Guerry por Desempeño Superior. El premio lleva el nombre del Oficial de Policía de Santa Bárbara H. Thomas Guerry, quien murió en cumplimiento de su deber en 1970. Cada año, el Santa Barbara Citizens' Council on Crime reconoce a profesionales destacados de las fuerzas del orden en todo el condado de Santa Bárbara en su memoria.
Los recipientes de este año del Premio H. Thomas Guerry por Desempeño Superior incluyen al Oficial Diefenthaler, Oficial Rohrs, ex Oficial Rocio Alvarez, Sargentos Detectives Cipres y Ragsdale, Detective Amezquita y Detective Ford.
Sargento Detective Cipres, Sargento Detective Ragsdale, Detective Amezquita, Detective Ford
– Premio H. Thomas Guerry por Desempeño Superior
El 22 de mayo de 2025, el Sargento Rick Cipres, el Sargento Ethan Ragsdale, el Detective Bryce Ford y el Detective Saul Amezquita demostraron un valor, una moderación y un profesionalismo excepcionales durante la detención de un sospechoso armado y peligroso que representaba una amenaza inmediata y grave para la comunidad.
Tras una investigación de un tiroteo en el este de la cuidad de Santa Bárbara, los detectives identificaron a un sospechoso que se creía responsable del incidente, así como de múltiples delitos graves y violentos asociados. Mediante una planificación coordinada, el equipo localizó al sospechoso dentro de un vehículo estacionado en el área de Santa Bárbara e inició una parada de alto riesgo.
El Sargento Cipres y el Detective Ford se acercaron al lado del pasajero, donde el sospechoso estaba sentado, mientras que el Sargento Ragsdale y el Detective Amezquita atendieron al conductor. Todos los miembros del equipo se identificaron claramente como oficiales de policía y emitieron órdenes verbales claras y en voz alta.
Inicialmente, el sospechoso cumplió con las indicaciones y mantuvo las manos en alto. Al abrir el Sargento Cipres la puerta del pasajero para sacar al sospechoso, la situación escaló de manera repentina. El sospechoso comenzó a gritar pidiendo a los oficiales que le hicieran daño y bajó las manos hacia su cintura, donde posteriormente se localizó un arma de fuego cargada.
El Sargento Cipres sujetó de manera decisiva la muñeca del sospechoso y mantuvo sus manos contra su cuerpo, evitando el acceso al arma de fuego. Mientras la lucha continuaba, el Detective Ford mantuvo cobertura cercana y ayudó a controlar la parte superior del cuerpo del sospechoso, brindando apoyo crítico que permitió mantener el control durante los momentos más peligrosos del encuentro.
Al escuchar las advertencias urgentes y observar la lucha, el Sargento Ragsdale se separó de inmediato del conductor y entró al vehículo para brindar apoyo. El Sargento Ragsdale aseguró la mano libre del sospechoso e intentó desescalar verbalmente mientras mantenía el control. Al levantar la camiseta del sospechoso, observó una pistola Glock oculta en su cintura, informó la presencia del arma de fuego y la retiró de su persona.
De manera simultánea, el Detective Amezquita aseguró que el conductor fuera retirado del vehículo de forma segura y quedara bajo control, evitando interferencias y mitigando amenazas adicionales mientras se desarrollaba la situación en el lado del pasajero. Esta acción coordinada permitió que el equipo de arresto se concentrara completamente en el sospechoso armado sin distracciones ni compromisos en la seguridad de los oficiales.
Gracias al valor colectivo, la coordinación y la moderación del Sargento Cipres, el Sargento Ragsdale, el Detective Ford y el Detective Amezquita, el sospechoso fue esposado con éxito y retirado del vehículo sin lesiones para oficiales, sospechosos ni expectadores. Las acciones del Sargento Cipres, el Sargento Ragsdale, el Detective Ford y el Detective Amezquita durante este incidente reflejan un desempeño excepcional.
Cada miembro del equipo de detención desempeñó un papel crítico bajo condiciones que cambiaban rápidamente y que amenazaban la vida, involucrando a un sospechoso armado en un espacio reducido dentro de un área poblada. En lugar de recurrir inmediatamente al uso de fuerza letal, el equipo demostró una moderación, disciplina y valentía notables al enfrentarse físicamente y controlar al sospechoso, poniendo su propia seguridad en gran riesgo para evitar más violencia y pérdida de vidas. Su trabajo en equipo, decisión y respeto por la vida subrayan su compromiso con la seguridad pública y el servicio desinteresado.
Oficial de Co-Respuesta Diefenthaler, Oficial de Co-Respuesta Rohrs, ex Oficial de Co-Respuesta Rocio Alvarez
– Premio H. Thomas Guerry por Desempeño Superior
La Unidad de Co-Respuesta es un equipo especializado que combina a oficiales juramentados con clínicos de Behavioral Wellness para responder a personas que experimentan crisis de salud mental y compartamiento. La unidad proporciona una respuesta alternativa enfocada en la desescalada, estabilización y seguimiento continuo, apoyando tanto al personal en campo como a miembros de la comunidad durante situaciones de alta necesidad.
La unidad fue reconocida por su manejo de múltiples incidentes complejos que involucraron a personas que experimentaban crisis significativas de salud mental y médica.
En un incidente, la Unidad de Co-Respuesta trabajó de cerca con una persona mayor de la comunidad que experimentaba un estrés emocional significativo y un deterioro de su bienestar tras la pérdida de su cónyuge. El equipo realizó múltiples controles de bienestar y seguimientos a medida que la condición de la persona evolucionaba, durante los cuales se enteraron de que había suspendido medicamentos críticos recetados para prevenir complicaciones médicas graves. Aunque la persona creía que el medicamento ya no era necesario, la Unidad de Co-Respuesta identificó los riesgos médicos significativos y coordinó su traslado al hospital para una evaluación y atención adicional. El personal médico determinó condiciones subyacentes que requerían tratamiento y que podrían haber puesto en peligro su vida si no se atendían. Tras la atención, la persona expresó su gratitud por la intervención y el apoyo durante un periodo vulnerable.
En otro incidente, la Unidad de Co-Respuesta respondió a una persona que experimentaba una crisis significativa de salud mental y mostraba signos de confusión y angustia severas. Mediante paciencia, comunicación y técnicas de desescalada, el equipo logró establecer rapport y evaluar su condición. Con base en sus observaciones en la escena y la información proporcionada por familiares, los oficiales se enteraron de que el comportamiento de la persona se había vuelto cada vez más preocupante en los últimos meses. También observaron condiciones dentro de la residencia que indicaban un deterioro significativo y la necesidad de una evaluación médica urgente. El equipo coordinó el traslado al hospital para atención y evaluación continua, asegurando que la persona recibiera la atención médica adecuada. Posteriormente, el personal del hospital descubrió que la persona sufría una condición médica subyacente grave que podría haber sido potencialmente mortal. Tras el tratamiento, la familia expresó su gratitud por el profesionalismo, cuidado y apoyo brindado por los oficiales y clínicos durante el incidente.
Durante 2025, el Equipo de Co-Respuesta realizó 577 contactos proactivos de seguimiento de salud mental con miembros de las poblaciones más vulnerables de la comunidad. Además, el Equipo de Co-Respuesta respondió a 85 llamadas de servicio relacionadas con personas en crisis activa de salud mental, además de atender 262 llamadas adicionales no relacionadas con salud mental, lo que demuestra aún más la versatilidad y el valor de la unidad para el departamento.
La dedicación, el trabajo en equipo y el compromiso demostrados por el Oficial Diefenthaler, el Oficial Rohrs y el ex Oficial Rocio Alvarez, junto con las Clínicas de Behavioral Wellness Rosa Cepeda y Michelle Howell que trabajan a su lado, reflejan los más altos estándares del servicio público y honran al Departamento de Policía de Santa Bárbara y a la profesión de la seguridad pública.